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Gabinete de divulgación científica

Etapas de las publicaciones científicas

Según José R. Pérez Álvarez-Ossorio (1988), existen cinco periodos en la documentación (Paul Otlet y Benn La Fonlame  concluyeron  con la culminación del desarrollo de la bibliografía científica, que se había iniciado durante el Renacimiento. “El término documentación para designar una disciplina académica es un neologismo en castellano” (Luz Terrada, M y López Piñero, J.M. 1980:229). Un documento es «la escritura o instrumento en que se prueba o confirma alguna cosa» según el Diccionario de la Real Academia 1813) que están marcados por los siguientes antecedentes:

– La Prehistoria, que incluye los antecedentes antes de la primera publicación de la revista francesa de 1665, año en el que se publica Journal des Scavants francés (fundado por Denys de Sallo) y las Philosophical Transactions de la Royal Society británica (por un grupo de filósofos). Luego, se publicó Miscellanea Curiosa entre 1670 y 1705, por unos alemanes y las Actas Eruditorum, a partir de 1682. En 1668, se editó Litteratti en Italia o Botanical magazine en 1746 sobre expediciones científicas (especializada en la historia natural). Estas publicaciones dio origen al periodismo científico en Europa y fue consecuencia del incremento de investigadores, aumento de investigaciones, dificultad de comunicación por el volumen de los textos o por la facilidad de impresión de nuevos medios de imprenta, con lo que, estas primeras revistas científicas simulaban a los diarios de noticias, journals, donde se resumían o relataban pequeñas noticias de las investigaciones de forma diaria (Castillo, A. y Carretón, M.C. 2010:294).

– La Edad Antigua y Media (a partir de 1665), “el científico necesita, cada vez más, no ya de bibliografías cerradas sobre publicaciones existentes, sino de información rápida sobre lo que se va publicando, y a lo que difícilmente va a tener acceso en su totalidad” (Peréz Álvarez-Ossorio, J. R.1988:6). Por ello, se publicó la primera revista de resúmenes, el Pharmaceutisches Zentralblatt en 1830, siendo la cifra alrededor de 300 publicaciones científicas. En este período se cumple con la ley del crecimiento exponencial. El aumento de revistas primarias conlleva en crecimiento paralelo, las publicaciones de revistas resúmenes.

– La Edad Moderna comienza con los trabajos del que se considera el padre de la documentación científica, Paul Otlet. Él mismo funda en Bruselas el instituto Internacional de Bibliografía que después paso a denominarse la Federación Internacional de Documentación (FID). En Holanda, en 1921 se crea la primera institución nacional llamada el Nederlands Instituut voor Documentatie en Registratur (NIDER) por Jan Ahling y Frits Donker Duyvis.

– Y el último periodo, después de la Segunda Guerra Mundial, donde se consolida el término information scientist, donde el científico está especializado en información y documentación, siendo los fundadores de este ciclo tres científicos químicos, Bradford y Vickery en Gran Bretaña y Pietsch en Alemania. Con la llegada de las telecomunicaciones, los resúmenes pasan a registrarse en base de datos y es el quinto periodo, denominado Edad Contemporánea, con lo que se constituye, el American Documentation Institute que pasa a llamarse en 1969, American Society for Information Science (Peréz Álvarez-Ossorio, J. R.1988:7-9).

El químico S. C. Bradford fue el primero en publicar “Documentation en 1948, una exposición de conjunto de la nueva disciplina.
«La Documentación es el arte de recoger, clasificar y hacer fácilmente accesibles los documentos de todas las formas de actividad intelectual.
Es el proceso que permite poner al alcance del investigador toda la literatura sobre la materia objeto de su trabajo, para que conozca los progresos
alcanzados en su especialidad y no malgaste inútilmente su capacidad en repetir trabajos ya realizados».
Por otra parte, Bradford asumió la propuesta de Otlet de analizar la información científica, convirtiéndose en un pionero de la bibliometría con la
formulación de la ley de dispersión que hoy lleva su nombre” (Luz Terrada, M y López Piñero, J.M. 1980:240).

Fuente:

PÉREZ ÁLVAREZ-OSSORIO, JOSÉ R. Introducción a la Información y documentación científica. 1988 Editorial Alhambra

Historia del concepto de Documentación

María Luz Terrada Ferrandis, José María López Piñero Documentación de las ciencias de la información, ISSN 0210-4210, Nº 4, 1980, págs. 229-249

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Esta entrada fue publicada en 16 noviembre, 2019 por en Artículos de interés cultural de ámbito universitario y etiquetada con , , , .

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