En los años ochenta y noventa se propone la utilización de indicadores bibliométricos en la evaluación de la actividad científica, siendo esta utilización de la bibliometría. Tres años más tarde, en 1966, el soviético Dobrov publicó otro trabajo con el título ya utilizado en la obra colectiva en homenaje a Bernal, Nauka o nauke (Ciencia de la Ciencia).
Mediante esta revista se comunicaba con otros pioneros de esta disciplina de los países del Este. En el Este, esta corriente o movimiento denominada naukovodemia, también estudiaba la actividad de la investigación para favorecer su desarrollo, hasta que G.M. Dobrov entró en contacto con Derek J. de Solla Price y se produjo un cambio.
En su origen, la naukovodemia, tenía por objetivo impulsar estudios históricos, sociológicos y psicológicos consagrados al desarrollo de las ciencias. Sus primeros trabajos datan de 1926 con artículos publicados por Borichevski, con lo que, para algunos, desde la creación de la cienciometría que siempre ha estado unida a instrumentos matemáticos, pero en cambio para otros, esta ciencia está asociada a un proceso dinámico de construcción de conocimientos, siendo un instrumento necesario para el análisis sistemático de las producciones literarias asociada a otras disciplinas como la innovación técnica.
Uno de sus inventos, en la innovación técnica, es la Rosa de los Vientos, procedente del Centro de Sociología de la Innovación de París, elaborada bajo métodos cienciométricos (Callon et al. 1995).
La primera publicación en esta materia fue The Social Function of Science del autor J. D. Bernal, maestro de Derek J. de Solla Price. Esta obra fue en buena parte consecuencia del impacto que produjo a su autor la contribución soviética el Segundo Congreso Internacional de Historia de la Ciencia celebrado en Londres en 1931. Bernal abordó ya en ella tres aspectos fundamentales: el estudio cuantitativo de la literatura y el personal científico, el uso de modelos matemáticos y el análisis objetivo de la política y la administración científicas. (De Solla Price 1973, p.7).
La Nauka o nauke fue publicada en 1966 por el soviético G.M. Dobrov, pero el primero en formular de forma precisa la ley del crecimiento exponencial de todos los aspectos medibles de la ciencia, ha sido D.J. de Solla Price, siendo su primera publicación de 1951, Archives Internationales d´Histoire des Sciences.
En definitiva, estos tres trabajos, junto con otras aportaciones menores, configuraron el nuevo enfoque empírico para los estudios sobre la ciencia (Esteve Claramunt 2017). Fue Pritchard quien utilizó por primera vez el término bibliometría y el que le daría difusión, sustituyendo al término utilizado hasta entonces, Bibliografía Estadística.
En los años ochenta y noventa se propone el uso de los indicadores bibliométricos en la evaluación de la actividad científica. Recordemos que la publicación de artículos científicos en revistas científicas facilita la difusión de nuevos conocimientos revisados por los pares y miembros de la comunidad científica para su aprobación y contribución a la ciencia.
La Rosa de los Vientos, invento de dimensión técnica, distingue básicamente entre artículos, libros o patentes considerando la investigación científica según cinco dimensiones. Callon et al. (1995): la producción de conocimientos cuya validez es constantemente evaluada por la comunidad científica, por eso los conocimientos se dicen que están certificados, alcanzando el reconocimiento por parte de los científicos aquellos que han resistido la crítica colectiva. Sería lo que se ha denominado, conocimientos certificados por la comunidad científica Callon et al. (1995).
Su intervención en un proceso económico, ya que en ocasiones desemboca en la producción de innovaciones y la posterior comercialización de nuevos productos o de nuevos procesos. En este caso la investigación obedece a la lógica de proporcionar ventajas competitivas a los centros de investigación. Serían las innovaciones económicas en el mercado. Callon et al. (1995). Su contribución al desarrollo de acciones de interés general comúnmente abanderadas por los diversos programas públicos. Este tipo de investigación está tutelada por agencias u organismos oficiales. Administración. Divulgación y peritaje. Callon et al. (1995).
Su incidencia en la realización de acciones de formación ya que los conocimientos y las técnicas que elaboran los investigadores son trasmitidos a la sociedad (universidad, formación empresarial, investigadores…) y se aplican posteriormente en los diferentes sectores de actividad. Sería el campo de la formación, sistemas de enseñanza. Callon (1995).
Y, por último, políticas públicas interés general, que se define como su desarrollo en un marco integrado entre la sociedad, la ciencia y el progreso técnico por la que los investigadores divulgan su obra, establecen comités para elaborar normas o reglamentos, y se reúnen para debatir sobre problemas de interés general. En este caso la evaluación generalmente es establecida por los compañeros científicos. Callon et al. (1995).
Autora de la redacción: Telva Martel Casado